El ruido político, económico y social que nos aturde desde hace ya un tiempo hace que perdamos de vista (para variar) lo esencial. No solo deben estar pasando cosas oscuras “bajo la mesa”, sino que frente a nosotros se asoma un problema que al parecer no estamos detectando (increíblemente).

321118La historia le ha enseñado al peruano no una sino muchas veces que su poca capacidad de prevención y su “pereza mental” para prepararse, le costó muy caro. Subrayo: muy caro. Aún así, nos encanta meternos en problemas y responder en el último minuto, haciendo las cosas mal o pésimo.

Esto pasó en el 2007 después del terremoto de Pisco. ¿Queremos que la historia se repita? ¿Nos tomará por sorpresa el no solo anunciado sino ya presente Fenómeno El Niño (FEN)?

Según la Defensoría del Pueblo*, el FEN de los años 97 y 98 trajo como consecuencia la muerte de 366 personas, 42 mil viviendas destruidas y más de 540 mil damnificados. Si las estadísticas y las variables climáticas continúan el curso que ya manifiestan, a fines de éste y durante el verano del siguiente año podríamos apreciar una catástrofe de magnitudes similares a las de 1997 y 1998. ¿Qué se está haciendo?

El Estado. El Estado ha sido el primero en levantar el tema hace algunas semanas iniciando la implementación de un Plan Nacional para enfrentar el FEN. Sin embargo, aún no hay respuesta efectiva de los gobiernos regionales y las municipalidades, quienes finalmente deben contar con un Plan de Contingencia y levantar información de sus poblaciones para organizarse y prevenir en aquello que es crucial: limpieza de cauces, construcción de diques y defensas, fortalecimiento de estructuras y reasentamiento. Aunque el estado central ponga los recursos y organice planes “macro”, si la población y sus autoridades locales no se organizan, de nada sirve.

Empresa. Hasta el momento, ningún gremio ni sector empresarial importante se ha manifestado sobre el tema (al menos en voz alta). Esto no solo es extraño sino casi irresponsable, siendo que las consecuencias del FEN ya se sienten en Centroamérica y bajan al sur a vista y paciencia de toda la población de la costa del Océano Pacífico. ¿Tenemos algún comunicado contundente y sólido de la Sociedad Nacional de Pesquería? No. ¿Tenemos algún comunicado del sector agroindustrial? No. ¿Alguna empresa importante ha anunciado que destinará fondos para prevenir y mitigar las consecuencias del FEN? Tampoco. No quiero mencionar a otros gremios más importantes aún. Tampoco se han manifestado. Ya han sido advertidos y la naturaleza no perdona.

Entonces, hay mucho por hacer y aunque este fenómeno natural sí anuncia su llegada, pareciera que nos gusta el peligro y quisiéramos enfrentarlo divididos, otra vez. Sorprende el silencio de la ciudadanía y el sector privado. Solo algunas organizaciones de la sociedad civil se han manifestado al respecto. CENDEIT es una. Es tiempo de actuar. Con enfriamiento económico o no, con desaceleración o no, con ruido político o no, debemos pensar en las miles de familias que podrían sufrir en un par de meses el durísimo golpe de la naturaleza.

Sabías que: El Fenómeno El Niño consiste en el aumento sostenido de la temperatura del mar, aumento que genera que las lluvias se incrementen abruptamente en la costa norte y central de Perú y que otras regiones andinas del país atraviesen etapas de intensa sequía.

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* La Defensoría del Pueblo tiene una línea gratuita para que los ciudadanos que se sientan en peligro ante el FEN y vean que sus autoridades no están actuando puedan pedir ayuda. El número es: 0800-15-170.

El Fenómeno El Niño… Una noticia más
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