mineriablogPara nadie es desconocido que este año ha sido un año reservado en cuanto al crecimiento, desarrollo y empuje del sector minero en el Perú. Varios proyectos han sufrido retrasos no solo debido a cuestiones sociales sino también debido a una voluntaria disminución de la “velocidad” en la inversión por parte de algunas empresas. Las inversiones empiezan a retrasarse y a partir del 2016 la incertidumbre es mayor aún.

Esta desaceleración en las inversiones mineras en varias regiones del país ha traído consecuencias en dos niveles, entre otros: ha disminuido la inversión social. Ha disminuido la contratación de personal en todos los niveles operativos. Nos gustaría reflexionar en voz alta sobre ambos puntos.

El año se cierra para el sector minero con expectativas aún prudentes sobre el siguiente. Algunos analistas piensan que el 2014 no será diferente. Otros piensan que será mejor. No parece venir peor, pero tener un año igual no será muy esperanzador para aquellos que crecen gracias al sector minero: contratistas, consultores, empresas locales, entre otros.

Sin embargo, una etapa de austeridad como la que hemos vivido en los últimos 9 meses es muy útil cuando se le ve desde la perspectiva de la misma empresa y algunos de sus stakeholders:

1. Es útil para replantear en qué invertir los recursos para asuntos sociales: dicho en lenguaje coloquial, si este año pensabas ejecutar 3 o 4 proyectos de RSE en tu zona de influencia y no los realizaste por políticas de austeridad o ajustes, pregúntate si el próximo año es necesario ejecutarlos. ¿Cuál fue el efecto de no ejecutarlos este año? ¿Eran tan imprescindibles como pensabas? ¿Apareció alguna otra necesidad, problema o espacio a intervenir? ¿Los pudiste afinar, perfilar o preparar mejor? Seguro que cada una de estas preguntas te será útil.

2. La optimización de recursos se abre paso en épocas de austeridad: no justificamos que ante un recorte de personal, los que quedan asuman el triple de carga laboral. Eso no es optimización. Sin embargo, sí puedes plantearte hacer más con menos, teniendo equipos con mejores remuneraciones y con líneas de carrera más interesantes. Por otra parte, suele ser que permanecen los colaboradores en las áreas clave, a veces los más eficientes o los que apuntan a mejores resultados. Una época de austeridad hace que tu equipo se vuelva (no siempre, pero es una buena oportunidad para ello) más eficiente y eficaz.

3. Finalmente, desde la otra orilla, ante la austeridad de la que hablamos, diversos proveedores y contratistas del sector suelen adaptarse al nuevo escenario afinando sus presupuestos, mejorando sus ofertas, optimizando también sus recursos, invirtiendo más en fidelizar al cliente que no pueden perder. Ésta es también una ventaja que se puede aprovechar. Quedan también los mejores proveedores porque en época de crisis solo los fuertes se sostienen. Es entonces, una buena oportunidad para evaluar proveedores, encontrar aquellos confiables, hacerlos aliados tuyos en medio a la austeridad y en un año prudente en el que todos sufren y, por lo tanto, todos, empresas y proveedores, deberían navegar hacia el mismo norte, siendo más eficientes, más efectivos, inteligentes en la inversión y confiables en la ejecución.

Un año prudente, una buena oportunidad…
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