Lo siguiente será el avance de una investigación que merecería páginas y mucho más tiempo (y que aún no pienso realizar). Se trata del tema Costa Verde. En la segunda parte trataré de tocar temas de seguridad, prevención de desastres y planificación urbana, desde el marco de la Responsabilidad Social, pero por ahora empecemos con algo de historia y confiemos en que no nos caerá ninguna piedra desde el acantilado…

aramburumenchaca
Ernesto Aramburú Menchaca, 1920 – 2010.

Algo de historia. Como espacio urbano, la Costa Verde no existía hace poco más de cincuenta años. Recuerdo cómo “Gallinazos sin plumas” evocaba los acantilados de Magdalena o San Miguel como lugares en los que una primera generación de “invasores” radicaba a costa de chancherías y recolección de chatarra. Y era cierto. Fue recién en los 60’s cuando durante el gobierno de Belaúnde y el período de Bedoya como alcalde, un visionario, Ernesto Aramburú Menchaca, planeó algo para esta zona, aún sin nombre y apellido. Lima, como él mismo decía era una ciudad que “le da la espalda al mar”. Su proyecto se concretó en un primer estudio de 1970 en el que se diseñaba algo distinto. La Costa Limeña, para que lo entiendan, era el vertedero de tierra excedente que surgía de las construcciones que se hacían en Lima. Fue esa tierra la que ensanchó la playa en algunas secciones. Aramburú no pudo ver realizados sus sueños, pero gracias a él se empezó la construcción de la pista que uniría poco a poco Chorrillos con San Miguel, de algunos espigones y la habilitación de algunas playas que ahora nos son familiares.

Club Regatas, años veinte.
Club Regatas, años veinte.

Los primeros colonizadores. Como en toda historia, siempre hay un grupo de pioneros, siempre existe el que pone el pie primero sobre la Luna. Y en el caso de la Costa Verde, Aramburú había sido adelantado e inspirado por alguien más. Era el Club Regatas. Son los socios y fundadores de este club los primeros que, a inicios del XX, “bajan” y construyen una rústica y apacible sede náutica, desafiando a una playa y un mar que nadie había estudiado ni domesticado aún. Habría que visitar la biblioteca del club para conocer esa primera aventura, muy rica seguramente, y llena de información también, especialmente para estos días en los que la Costa Verde está de moda.

costaverde1940
Costa Verde, años cuarenta.

Treinta años después. Pero, más allá del club, el Circuito incompleto, uno que otro restaurante, y alguna que otra bajada en Barranco o Chorrillos, los planes de Aramburú Menchaca no se concretaron y había mucho por hacer. Había consenso al entender la Costa Verde como un gran espacio turístico, deportivo, con facilidades hoteleras y comerciales, pero llegó Velasco, los militares de la tercera vía, y las prioridades fueron otras. Tuvieron que pasar 30 años para que las ideas tornasen nuevamente en planes. Y como el peruano casi nunca recuerda lo bueno, sino lo malo de nuestros gobernantes, algún favor le hacemos a Ricardo Belmont, uno de los primeros “outsiders” políticos que aparecería en los 90’s a costa de la crisis de credibilidad de los partidos políticos tradicionales y de la crítica situación económica y social que atravesaba el país. Sí, fue Belmont el creador del Instituto Metropolitano de Planificación (IMP), y de la Autoridad Autónoma del Proyecto Costa Verde. Ambas instituciones, vitales para lo que vendría después…

(Agradecemos especialmente a José Castro y Armando García Campos por la información brindada para éste y el siguiente escrito)

La Costa Verde está de moda… (primera parte)

Un pensamiento en “La Costa Verde está de moda… (primera parte)

  • Abril 29, 2015 at 6:47 pm
    Permalink

    Este articulo debe ser leido por los surfistas, para que unos aprendan y otros recuerden como se construyo la costaa verde

    Reply

Deja un comentario